La morosidad de las familias se mantuvo en 12,8% y frenó una racha de 18 meses de subas

La morosidad de las familias en los créditos bancarios se mantuvo en 12,8% durante junio y cortó una racha de 18 meses consecutivos de aumentos. Según el último informe del Banco Central, fue la primera señal de estabilidad desde comienzos de 2025, aunque el nivel de atrasos sigue siendo elevado en términos históricos.

En el conjunto del sistema financiero, la irregularidad total bajó levemente de 7,7% a 7,6% del crédito otorgado al sector privado. El BCRA explicó que esta mejora respondió a una desaceleración del crecimiento de la cartera irregular y también al aumento real del financiamiento.

Dentro de los préstamos a familias, los personales siguen mostrando la situación más complicada, con una morosidad del 16,4%. En las tarjetas de crédito, en cambio, los atrasos bajaron 0,5 puntos y se ubicaron en 12,6%, mientras que los préstamos prendarios alcanzaron una irregularidad del 7,9%.

Las líneas hipotecarias continúan siendo las de mejor desempeño, con una morosidad de apenas 1,6%. Por su parte, los créditos ajustados por UVA mostraron un deterioro y llegaron a una irregularidad del 11% durante junio.

En el caso de las empresas, la morosidad se mantuvo en 3,5%, un nivel considerablemente menor al de las familias. Pese al freno registrado en junio, el comportamiento de los próximos meses será clave para determinar si la tendencia comienza a estabilizarse o si vuelve a crecer el nivel de atrasos.